27/05/2021
La superficie de limón ecológico cultivado bajo el modelo europeo en España alcanzó en 2020 las 8.300 hectáreas, aumentando un 386% respecto a 2012 y representando ya el 17% de la superficie total. La producción bio de este cítrico el pasado año fue de 172.642 toneladas, lo que equivale al 14% de la producción total de limón en España, país del que, a su vez, proceden seis de cada diez limones que se consumen en la Unión Europea.
Andalucía, la Región de Murcia y la Comunidad Valencia concentran el 100% de la producción de limón ecológico. La región andaluza fue líder en 2019 con 59.798 t en 2.554 ha. Le siguió de cerca la comunidad murciana que produce 4 de cada diez limones ecológicos de origen España (54.680 t en 2.341 ha). Por su parte, el limón representa el 50% de la superficie bio cultivada en las provincias valencianas con un total de 22.591 t en 2.151 ha.
Los consumidores demandan cada vez más limón bio, apuntan desde AILIMPO. Cada vez hay más personas que ven en lo natural una tendencia. Europeos que a la hora de comprar se interesan por el origen, calidad y tipo de cultivo de los alimentos. Así, países como Alemania, principal consumidor europeo de alimentación orgánica, miran a la cuenca mediterránea para satisfacer su creciente demanda.
Hace diez años, apenas existía cultivo ecológico de limón en España. Desde entonces, el crecimiento ha ido en aumento potenciado por el modelo europeo de producción, garantía de máxima sostenibilidad, calidad, trazabilidad y seguridad alimentaria. Así, en 2012, la superficie cultivada en orgánico era de 1.708 ha, lo que representaba solamente el 4% del total. Ocho años más tarde, son 8.300 las hectáreas de cultivo ecológico de las 48.196 ha de limoneros que hay en nuestro país.
La Unión Europea camina hacia una mayor producción de alimentos ecológicos. La estrategia De la Granja a la Mesa del Pacto Verde europeo tiene como objetivo que en 2030 el 25% de las tierras produzcan en ecológico. Una meta que el sector del limón, a la vanguardia en técnicas de cultivo, ya casi ha alcanzado.
Este tipo de cultivo procede de una agricultura que conserva e incrementa la biodiversidad al fomentar la plantación de setos y arbolado; al suprimir los productos de síntesis que afectan a la fauna y a toda la cadena alimentaria, afirman desde AILIMPO. Además, está controlada con una estricta normativa de calidad por lo que, para que el consumidor pueda diferenciar los productos ecológicos, todos deben llevar en su etiqueta el logo de la UE y el código numérico de la entidad de control que lo certifica, informan.
Fuente: murciaeconomia.com